Búho Real (bubo bubo)

Esta es la primera observación conocida de una unidad familiar de búhos reales con dos hembras y un macho.

Los expertos en aves están sorprendidos después de observar, por primera vez, poligamia entre búhos reales (Bubo bubo).

Jim Thomas, un hidrólogo del Desert Research Institute en Reno (EEUU), observó un día de febrero que frente a la ventana de su oficina había una batalla entre cuervos y búhos reales, dos especies que a veces luchan por el territorio. Salieron victoriosos los búhos y construyeron un nido en el saliente fuera de su ventana.

Los trabajadores del centro estaban encantados de tener esta pareja de grandes búhos tan cerca. Pero, al cabo de unos días llegó un tercer búho, una hembra.

Las dos hembras comenzaron a poner huevos, cinco en total, a solo unos centímetros de distancia la una de la otra. Mientras tanto, el macho comenzó a proporcionarles comida, trayendo ratones y conejos.

Es el primer registro de poligamia -un apareamiento masculino con dos o más hembras- en búhos reales

Christian Artuso

Ornitólogo de Bird Studies Canada

Christian Artuso, un ornitólogo de Bird Studies Canada, asegura que este es un extraordinario. “Es el primer registro de poligamia -un apareamiento masculino con dos o más hembras- en búhos reales”, asegura. Hasta ahora la comunidad científica pensaba que los búhos reales eran monógamos y que nunca anidaban cerca de otros búhos al considerarse muy territoriales.

La poligamia se ha registrado en especies relacionadas, como las lechuzas, pero aún es muy rara entre las aves rapaces. El motivo puede deberse a que la poligamia requiere una gran cantidad de presas para alimentar a las hembras y los polluelos. Artuso cree que si se dispone de gran cantidad de presas al alcance, el macho puede proporcionar comida suficiente a dos o más hembras y sus crías.

Compartiendo la maternidad

El instituto decidió configurar una cámara web para retransmitir imágenes en vivo, y los animales se han convertido en una sensación de Internet. “Ha sido francamente increíble”, dice Thomas.

Cuando los huevos de la hembra más pequeña eclosionaron, las dos compartieron las tareas de cuidado de los polluelos

Pero luego se volvió más extraño. La hembra de mayor tamaño, la segunda en aparecer, hizo un mal trabajo cuidando sus huevos, que no lograron nacer. Cuando los huevos de la hembra más pequeña eclosionaron, las dos compartieron las tareas de cuidado de los polluelos. La hembra grande comenzó a cuidarlos también, protegiéndolos de los elementos y aventurándose a buscar ratones.

Los expertos atribuyen este hecho excepcional a un parentesco cercano entre las dos hembras o al hecho de que la hembra mayor crea que los polluelos sean los suyos.

Thomas asegura que aunque las dos hembras se pelean a veces picoteandose, en general se llevan bien. “Para ser sincero, han co-criado bastante bien”.

 

Fuente: lavanguardia.com

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