De las 27 parejas censadas por la Junta de Castilla y León en 2015 se ha pasado a 35

Espectacular. En un año, 2016, la población de águilas imperiales ibéricas (Aquila adalberti) ha incrementado en la provincia de Segovia casi un 30%. Un récord impresionante. Si en 2015 se contabilizaron 27 parejas de la especie, cifra idéntica a la del año anterior, en 2016 la Junta de Castilla y León dice haber censado 35. O sea, ocho más que en ejercicio precedente.
La relevancia de este crecimiento puede explicarse con un solo dato, recordando que hace poco más de tres lustros, en 1999, en la provincia anidaban únicamente ocho parejas de la especie. Más tarde llegaría su despegue poblacional.

Imagen de un águila imperial ibérica. / Martín Simón

Imagen de un águila imperial ibérica. / Martín Simón

Expertos consultados por esta Redacción señalaron ayer, en relación a este llamativo aumento, que “posiblemente, en 2015 hubo más de 27 parejas, pero algunas no se localizaron o no se contabilizaron por no tener nido”, dejando entrever que la explosión demográfica no se ha ceñido a 2016, sino que el presente ejercicio ha acumulado también el aumento ‘oculto’ del precedente. En cualquier caso, este detalle no esconde que, ahora, el águila imperial aumenta sus efectivos, y además a buen ritmo. Este año, en Segovia criaron 31 parejas, de las que 22 finalizaron la puesta. Y han logrado volar un total de 43 pollos.
Este incremento poblacional es debido a una larga lista de motivos, entre los que destacan la reducción de las electrocuciones y el uso de los venenos. No puede obviarse además la implicación de las diferentes administraciones públicas, que en su momento adoptaron numerosas medidas para la conservación de la especie. Entre estas merece citarse el ‘Plan de Alimentación Suplementaria’ de la Junta de Castilla y León. Este plan brinda comida —conejos— a aquellas parejas con pollos en riesgo de morir por falta de alimento. En Segovia, este año se han beneficiado de este plan siete parejas, en su mayoría ubicadas en la Sierra de Guadarrama.
Los expertos vaticinan que, en Segovia, el águila imperial continuará aumentando su número de parejas en los próximos años, siempre y cuando continúe teniendo disponibilidad de alimento —en la actualidad, el conejo es relativamente abundante en la provincia— y las amenazas no experimenten un repunte.
Corren, pues, buenos tiempos para el águila imperial. En 2001, la ‘Estrategia Nacional para la Conservación del Águila Imperial Ibérica’ se marcó como objetivo alcanzar las 500 parejas. Ha costado, pero en 2016 se ha llegado a esa cifra. Eso sí, los expertos piden “prudencia”, insistiendo en que su población no está todavía fuera de peligro de extinción. Y advierten que fruto de la colonización de nuevos territorios, las águilas imperiales están llegando a zonas en las que los tendidos eléctricos no han sido modificados para evitar la mortalidad de las aves que en ellos se posan. Por ahí, el aumento poblacional de las águilas imperiales puede toparte con un problema, y además importante.

 

Fuente: eladelantado.es

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