Ejemplar de águila imperial ibérica / Juan Martín Simón

Los tendidos eléctricos de media tensión se han convertido en la principal amenaza para la conservación de las aves en la provincia de Ávila, especialmente de las grandes rapaces, algunas en peligro de extinción.

No es porque no haya una legislación que tenga en cuenta la necesidad de adecuar esas instalaciones para evitar la electrocución de las aves sino porque las compañías eléctricas no aplican esa normativa.

Así lo ha denunciado en los microfonos de Ser Ávila el biólogo de la Diputación Provincial, Enrique Fernández Villamor, que cree que “ya es hora de que estos tendidos que nos traen el fluido eléctrico a nuestros hogares se adecúen a las normativas que el propio Estado se ha dado hace ocho años”.

Según Fernández Villamor, cuando “hay muertes se corrigen algunas, pero a cuentagotas”. Así ha ocurrido en la zona de Campo Azálvaro donde, tras meses de denuncias por la muerte de bruitres y otrs aves, Iberdrola acaba de instalar sistemas de balizamiento y anticolisión.

Las instalaciones más peligrosas son las de media tensión “cuando uno de los tres cables que llevan la tensión pasa por encima de la torre es mortal”, afirma el biólogo, que considera que “hay tecnología de sobra en el siglo XXI para evitar eso”.

Eernández Villamor destaca que Ávila es una provincia con una gran riqueza ornitológica “excepto las aves cantábricas como el urogallo, todo lo que hay en la península lo tenemos en la provincia” porque tiene ecosistemas muy variados.

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