El apasionante mundo de las rapaces

Desde la antigüedad se ha utilizado a las rapaces como cobradoras de piezas para el hombre. Con el paso del tiempo, el arte de la cetrería se ha ido profesionalizando, desde el cazador solitario que criaba a una rapaz, pasando por el encargado de la halconería de algún potentado hasta las empresas que en la actualidad se dedican a la cetrería.

Todos sabemos que la eliminación de nuestro hábitat de un depredador conlleva la proliferación sin control de sus presas naturales. Por eso, la desaparición de las grandes poblaciones de aves rapaces de nuestro entorno ha dado lugar a plagas de roedores y aves.

En los últimos años, desde las Administraciones Públicas ha ido cobrando fuerza la idea de combatir a estas poblaciones incontroladas reintroduciendo a sus enemigos naturales. Ya en Castilla y León se han llevado a cabo campañas para atajar la plaga de topillos.

Control de plagas con aves rapaces

Control de plagas con aves rapaces

Plaga de estorninos en parques infantiles

Desde hace años, en Segovia se está utilizando la cetrería como elemento tanto disuasorio como de eliminación de la plaga de estorninos que viene afincándose en la ciudad en los últimos veranos, llegándose a estimar su población entre 30.000 y 40.000 ejemplares.

La cantidad ingente de dichas aves se concentran en determinadas partes de la ciudad, siendo dos parques infantiles los más poblados. El comportamiento gregario y territorial del estornino hace que se afinquen en grandes poblaciones y que sea muy difícil conseguir su migración a otro entorno.

Y llegó la caballería alada

Hasta ahora se había intentado ahuyentar a los estorninos utilizando ruidos fuertes, como petardos, y luces láser, pero todo ha resultado infructuoso. Por este motivo se ha decidido contar con la ayuda de las rapaces.

Desde mediados de junio la empresa de cetrería Halconeros de Castilla ha estado soltando en la zona a halcones, azores y águilas de harris. Además, se ha contado con la ayuda de rapaces nocturnas como búhos y lechuzas.

La naturaleza es sabia y a nosotros se nos olvida

El balance tras un mes de actuaciones ha sido totalmente positivo. Se ha constatado que casi no hay estorninos en las zonas afectadas y que las colonias han cambiado sus emplazamientos de nidificación a las afueras de la ciudad.

En suma, esta iniciativa entronca con la colocación de numerosos nidos para rapaces nocturnas en la lucha contra las plagas de topillos en los campos de cereales, con lo que se demuestra una vez más que necesitamos a las rapaces viviendo entre nosotros.

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