Una de las palomas utilizadas para atraer rapaces MOSSOS D'ESQUADRA

Un juzgado impone a cada uno de los colombófilos 10 meses de cárcel y la prohibición durante tres años de tener un oficio relacionado con animales.

Los amantes de los deportes con animales pueden ser a veces los principales causantes de daños a la naturaleza. Es el caso de dos practicantes de la colombofilia -que consiste en adiestrar palomas para que recorran el máximo de trayecto posible- que usaban todos los medios a su alcance para acabar con posibles depredadores de estos pájaros, principalmente otras aves rapaces, aunque para ello provocasen un mal mayor.

El Juzgado Penal número 3 de Granollers ha condenado a Gabriel B.P., de 47 años, y a José G.T., de 63 años, a 10 meses de prisión por los delitos contra la fauna protegida, de maltrato a animal y de caza con veneno. Además no podrán ejercer ni oficio ni profesión relacionada con animales, ni cazar ni pescar durante tres años. La sentencia, a la que ha tenido acceso este diario, indica que en noviembre de 2014 la Policía Local de Lliçà d’Amunt (Barcelona) encontró en una finca rústica de la localidad una paloma común atada a una escalera de madera con una cuerda de unos 50 metros.

El animal estaba impregnado con una sustancia y tenía una cápsula de color amarilla, similar a las pastillas de los medicamentos, atada con esparadrapo en la pata derecha. A unos 10 metros había una jaula en un pino con otras dos palomas con una cápsula similar en sus patas. La sentencia remarca que tanto la sustancia de la paloma suelta como la que había dentro de las cápsulas de los tres animales era un veneno conocido como «pólvora negra» y que contiene insecticidas altamente peligrosos y prohibidos en la Unión Europea por el riesgo que supone para la salud humana y del resto de mamíferos.

Los agentes alertaron a los Mossos d’Esquadra que montaron un dispositivo de vigilancia bajo orden judicial. En los tres meses siguientes descubrieron que los dos condenados se dedicaban a poner estos cebos vivos con veneno para cazar aves de presa, ya que en la zona hay mucha presencia de rapaces como el azor, el águila perdicera y el ratonero común, que están protegidas según la normativa española de fauna silvestre. La sentencia remarca que los dos condenados se dedicaban a la colombicultura «actividad que comporta la cría, adiestramiento y concursos de palomas comunes y consideraban a las aves rapaces como los principales enemigos de esa actividad».

El 2 de mayo de 2015 se encontraron en la zona forestal de Lliçà de Munt, muy cerca de la finca con los cebos vivos, dos ejemplares de azor muertos tras comer paloma envenenada, por lo que unos días después se detuvo a los dos colombófilos por delitos contra la fauna protegida.

En el juicio, la acusación y las defensas de los condenados llegaron a un acuerdo para rebajar la petición de pena inicial de dos años y medio de prisión a 10 meses para cada uno. Ambos reconocieron haber provocado la muerte de las aves rapaces. La Fiscalía contra Delitos de Medio Ambiente de Barcelona ha expresado su preocupación por el uso de productos tóxicos para acabar con especies protegidas ya que también ponen en riesgo a la ciudadanía.
Fuente: elmundo.es

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