Los cuatro aguiluchos europeos

Después de publicar la primera parte, la segunda parte, y la tercera parte y la cuarta parte de los aguiluchos europeos, seguirmos con la serie de publicaciones hablando sobre la alimentación, el vuelo nupcial y los nidos de los cuatro aguiluchos europeos.

El lagunero consume sobre todo aves pequeñas, pero también reptiles, anfibios y peces. Mientras que el cenizo, el pálido y el papialbo se sustentan de roedores y aves pequeñas en gran medida. Para ello usan unas técnicas de caza singulares. Todos ellos pero sobre todo el cenizo realizan vuelos de prospección a corta altura sobre el terreno que interrumpen con picados cortos y bruscos.

Los cuatro aguiluchos europeos

Los cuatro aguiluchos europeos

Tanto el lagunero como el pálido realizan unas técnicas curiosas en combinación con otras especies de rapaces. El primero captura la gran mayoría de sus presas sobre las aguas que habita. Pero si comparte territorio con el halcón peregrino se produce una especie de simbiosis y de ayuda mutua para ganar el sustento. Las aves acuáticas, ante la presencia del peregrino, permanecen en el agua cosa que aprovecha el lagunero. Tras la captura, el revuelo y posterior espantada es aprovechado por el peregrino para conseguir su presa.

Por otro lado, el pálido aprovecha la técnica que usa el esmerejón para cazar insectos. Se sitúa volando detrás del esmerejón a menor altura y aprovecha el revuelo que provoca entre el resto de aves la presencia de la pequeña rapaz.

El vuelo nupcial del aguilucho

Son realmente dignas de mencionar las paradas y vuelos nupciales de los aguiluchos. El macho de lagunero al ver a la hembra realiza un picado sobre ella. Esta se revuelve con varios tirabuzones en el aire hasta que se voltea y opone las garras a los constantes picados del macho.

En el cenizo se producen dos fases. En la primera tanto macho como hembra realizan vuelos sincronizados hasta que el macho se separa y se eleva para acabar realizando picados sobre ella.

En la segunda fase el macho reclama a la hembra desde el suelo con chillidos. Persiguiendo a esta cuando llega. Luego tras un picado del macho, ella se voltea hasta que juntan las garras oponiéndolas por un instante. En el resto de especies son parecidos comportamientos pero sin estar tan definidos. Como curiosidad hay que decir que, a pesar de mostrar un cortejo tan elaborado y espectacular, es bastante habitual entre los aguiluchos la poligamia.

Los nidos del aguilucho

El último en entrar en celo e iniciar el nido es el cenizo que lo hace a mediados de mayo. Por el contrario el resto de especies lo inician a finales de abril. Los nidos constan de plataformas de hierbas aplastadas sobre el suelo en un radio de dos metros para facilitar la salida y llegada al mismo. Es de recibo citar el caso del lagunero que llega a realizar verdaderas plataformas flotantes hechas de junco o carrizo.

Además los machos de todos los aguiluchos defienden el nido de manera muy hostil llegando a atacar a aves de mayor tamaño como buitres y águilas reales. La incubación se realiza en el mes de junio, alargándose en el caso del cenizo hasta casi finales de julio.

Los huevos son de tres a seis de color blanco azulado, con pintas en el caso del papialbo. Siendo los mayores los del lagunero. Como dato curioso decir que la incubación ronda los cuarenta días y que se pueden dar pequeños grupos de cría.

Los pollos permanecen en el nido hasta finales de julio en el pálido y el papialbo. Mientras que los pollos de lagunero no abandonan el nido hasta mediados de agosto y en el caso del cenizo hasta casi finales de agosto.

La puesta con dos días de intervalo entre huevo y huevo provoca desigualdades entre los pollos. Con lo que los hermanos mayores vuelan hasta dos semanas antes que los más pequeños.

Los pollos completan su desarrollo en el suelo y se muestran agresivos ante los intrusos. Aunque ante un gran peligro pueden dispersarse o permanecer quietos como mecanismo defensivo.

Cabe destacar las concentraciones que se producen en España en la meseta castellana de laguneros tras el desarrollo de los pollos. Realizando dormideros comunales en la vegetación palustre aprovechando las explosiones demográficas de topillos como sustento.

 

Fuente: birding140.es

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